Christian Louboutin celebra 20 años calzando a la moda

El diseñador de zapatos para mujeres francés Christian Louboutin cumplió 20 años desde que abriera su primera tienda. Entre pleitos judiciales por su famosa suela roja y fiestas con las celebridades más top, lanza un libro donde reúne sus trabajos más destacados. Autodidacta, ególatra, genial y adorado por las mujeres, el zapatero de las famosas hoy pareciera tener el mundo a sus pies (nunca mejor dicho) y ha recorrido un largo camino desde que dejara la escuela a los 12 años para perseguir un sueño.

New York y Beverly Hills fueron los lugares escogidos para el festejo de los 20 años de Christian Louboutin y realizar el lanzamiento de un libro que recoge imágenes de sus creaciones durante su carrera. Entre las asistentes a la fiesta en New York, estuvieron las hermanas Olsen, y la protagonista de Gossip Girl Blake Lively, conocida por su extensa colección de zapatos firmados por el diseñador francés, como los modelos de piel de pitón que lució en la ocasión. En la fiesta celebrada en Beverly Hills, California, estuvo la modelo británica Rosie Huntington, Dita Von Teese, la protagonista de Glee Lea Michele y Solange Knowles.



Christian Louboutin celebra 20 años calzando a la moda

Christian nació en Francia en 1964, se suponía que seguiría el oficio de su padre, mueblista, pero a los 12 años ya iba por las noches a los locales de music-hall de París y allí se le ocurrió diseñar zapatos para los espectáculos. Le pidió a su madre que lo sacara del colegio para abocarse a su cometido y ella lo matriculó en una escuela de costura donde era el único varón. No aprendió nada y lo echaron al poco tiempo. Mientras servía cafés en el Folies Bérgere, ofrecía sus diseños para espectáculos, pero lo rechazaron en todos por falta de presupuesto para destinar al diseño exclusivo de calzado.

A los 18 años, Louboutin marcó el número de la firma Christian Dior y pidió hablar con el director artístico. Le pasaron la llamada a la condesa Hélène de Mortemart. Louboutin le dijo que tenía una colección de zapatos para mostrar. La condesa lo recibió y le ofreció una práctica en la empresa de Charles Jourdan, proveedora de la casa Dior. Allí realizó sus primeros prototipos fuera del papel, pero estos desaparecieron misteriosamente y decidió renunciar. Después colaboró con diferentes casas de moda como Chanel, Yves Saint Laurent y Roger Vivier.

Cuando se cansó de trabajar para otros, se dedicó por algunos años al paisajismo, hasta que un conocido le contó de un local perfecto para una tienda de zapatos, donde abrió su primera tienda en París. Poco después, en 1992, un periodista de la revista norteamericana W captó a Carolina de Mónaco comprando un Louboutin. Así, el nombre de Christian se sumó al de otros genios de la zapatería, como Jimmy Choo o Manolo Blahnik. Sin embargo, todavía faltaba el detalle decisivo: Un día tomó un barniz de uñas Chanel, de un furioso color rojo italiano, y pintó con él la suela de uno de sus zapatos. Desde entonces usa la suela roja en cada uno de sus modelos, sin importar el estilo o color del zapato en sí, y se convirtió en su seña característica.

Por esa razón, se encuentra peleando en las cortes la exclusividad de las suelas rojas, demandando a Yves Saint Laurent y Carmen Steffens por lanzar zapatos con esta suela. El imperio que hoy dirige, abarca tres tiendas en París, siete en Estados Unidos, dos en Londres, varias más en Oriente y una en Sao Paulo. Se expandió al diseño de bolsos, pero asegura no estar interesado en entrar al diseño de indumentaria, no de calzados masculinos. Para evaluar la calidad de sus diseños, imagina a las mujeres usándolos totalmente desnudas.







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