A 54 años de su fallecimiento, el legado de Christian Dior continúa vacante

Mientras la maison Dior continúa sin un director creativo asignado, recuerda los 54 años de la desaparición de su fundador, el magnífico Christian Dior. Tan sólo 10 años al frente de su firma bastaron para que el modisto revolucionara el mundo de la moda y se convirtiera en una verdadera leyenda moderna. Doblemente huérfana tras el despido de John Galiano, la firma Dior lucha por mantener su legado mientras atraviesa una de las mayores crisis de su historia. Entre Dior y Galliano, Yves Saint Laurent, Marc Bohan y Gianfranco Ferré supieron llevar las riendas de la casa. ¿Será Marc Jacobs quien finalmente continúe el linaje?



A 54 años de su fallecimiento, el legado de Christian Dior continúa vacante

Christian Dior nació en Normandía en 1905, estudió música y siguió una carrera diplomática, pero la abandonó para dedicarse a viajar y más tarde dirigir una galería de arte. Entró al mundo de la moda realizando bosquejos y figurines de moda en el diario Le Figaro, lo que llevó a su contratación como diseñador para Robert Piguet en 1938 y luego para Lucien Lelong en 1941.

En 1946 el magnate textil Marcel Boussac lo ayudó a crear su propia firma, financiando la casa de costura de Dior, que se estableció en la Avenue Montaigne de París. En 1947 presentó su primera colección, llamada “Línea Corola” y conocida en el mundo entero como “New Look”.  Una imagen de mujer muy femenina y coqueta, con faldas de mucho vuelo, lujo en los detalles, cintura muy ceñida y hombros redondeados, fue la catapulta a la fama mundial, ya que contrastaba poderosamente con los oscuros años de posguerra. Así comenzó la revolución de la alta costura con un modisto novato y desconocido de 42 años que, de un día para otro, se transformó en un magnate de la moda, ampliando sus horizontes a alta costura, prêt-à-porter, accesorios, perfumes, cosméticos, joyería, relojería, moda masculina…

Su estilo devolvió a la mujer su máximo esplendor como diosa de la femineidad, con un toque de misterio e intriga y una silueta que dejaba boquiabiertos a los hombres. Sin embargo no estuvo libre de polémica, ya que su estilo indignó a muchas mujeres de aquella época, quienes lo acusaban de regresarlas a sus “jaulas de oro”, con las ceñidas cinturas de sus modelos.

El 24 de octubre de 1957, el mundo de la moda lloraba la pérdida del diseñador francés, quien sufrió un infarto en la habitación de un hotel italiano. Moría millonario y solo, en la cúspide de su carrera, pero por suerte había volcado todos sus conocimientos en un joven ayudante, quien se convirtió en su sucesor y, con 21 años, en el modisto más joven de la alta costura: Yves Saint Laurent. Tres años después Saint Laurent fue llamado a cumplir el servicio militar y, aunque sólo duró 20 días en el ejército, la casa ya los había reemplazado con Marc Boham. Éste fue el director que más años estuvo al frente de la casa, desde 1960 hasta 1989, año en que Gianfranco Ferré fue nombrado director creativo. El italiano llevó dignamente aunque sin estruendos la casa hasta que fue reemplazado en 1997 por John Galliano, quien hasta entonces dirigía la firma Givenchy. Con su aguda sensibilidad estética y gran sentido teatral, Galliano fue el responsable directo de un nuevo renacer de la casa Dior, volviendo a ponerla en lo más alto del mundo de la moda y convirtiéndola en máximo referente de la moda como obra de arte.

Galliano fue despedido en marzo de este año debido a un incidente en el que, ebrio, emitió fuertes comentarios racistas en un café parisino. Desde entonces, el conglomerado LVHM que maneja la marca no ha anunciado todavía a un sucesor, aunque se especula con movimientos dentro del mismo conglomerado empresarial. Primero se señaló al actual director de Givenchy Riccardo Tisci, pero más recientemente suena con fuerza el nombre de Marc Jacobs, quien actualmente dirige la firma Louis Vuitton, además de sus propias marcas Marc Jacobs, Marc by Marc Jacobs y Little Marc para niños.







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