Gianni Versace: el legado de un grande

Los diseños de Gianni Versace siempre han sido sexys y llenos de glamour. Mezclaba tejidos y materiales como nadie. El modisto italiano cambió para siempre el mundo de la moda y logró un estilo único con diseños que desbordaban sexualidad y se destacaban por su elegancia, aunque sus detractores lo consideraban vulgar. La moda de Gianni Versace es conocida por sus colores llamativos, patrones osados y sus cortes asimétricos. Tras 15 años de su desaparición física, su legado parece más vivo que nunca.



Gianni Versace: el legado de un grande

Gianni Versace nació en Reggio di Calabria en Italia. Desde muy joven, ayudaba a su madre en la confección de vestidos aunque finalmente estudió arquitectura. A los 25 años se mudó a Milán para trabajar en diseño de moda. Empezó a trabajar con Salvatore Chiodini, Ezio Nicosia, Callaghan y Genny. Desde el principio sus hermanos Santo y Donatella lo acompañaron en el mundo de la moda. En 1978, con el apoyo de una familia de modistas italianos (los Girombelli), llegó la primera colección de mujer bajo el nombre de Versace. Seis meses después presentó su primera colección de hombre. Ese mismo año, Gianni abrió la primera boutique en la Via della Spiga de Milán.

Empieza a colaborar con Richard Avedon y sus campañas de moda se convierten en las más aclamadas. En esa época se unió con Jorge Saud, quien más tarde se volvería compañero de Giorgio Armani. En 1982 conoció al modelo Antonio d’Amico, que sería su gran amor y compañero inseparable hasta su repentina muerte.

A lo largo de la década de los ochenta, la firma vive su apogeo y se instala en Nueva York, Londres y París. Celebridades como Madonna, Elton John, Cher o Lady Di fueron algunos de sus amigos y clientes. Mientras los diseñadores más clásicos despreciaron su trabajo y lo tildaban de vulgar, las celebridades lo adoraron.

Versace supo aprovechar esto último y convirtió cada desfile en un verdadero evento de alfombra roja, mezclado con la grandilocuencia de los recitales de rock. A finales de los 80 nace “Versus” su línea más joven e informal. Con ella llega la época y reinado de las supermodelos. Desfiles y campañas míticos se convirtieron en los eventos más codiciados por los famosos y con mayor cobertura de la prensa. Cindy Crawford, Naomi Campbel, y Linda Evangelista fueron sus musas y sus carreras se retroalimentaron hasta las estrellas.

En 1989, Versace sorprende con su primera colección de alta costura. Ese mismo año, creó el vestuario de la Ópera de San Francisco. A través de su carrera, mostró una fuerte inclinación hacia las artes escénicas y paralelamente se dedicó a diseñar vestuario para ballets y óperas. También colaboró de manera continuada con Maurice Béjart, coreógrafo y bailarín; participó en la película Kika de Pedro Almodóvar y realizó el vestuario de películas, operas, ballets, teatro.

En 1993, le diagnosticaron un raro cáncer en el oído, contra el cual luchó arduamente. Logró vencerlo, pero decidió delegar muchas de sus responsabilidades en su familia.

Una mañana de verano de 1997, regresando de su acostumbrada caminata por el paseo de Ocean Drive en Miami, Versace fue asesinado a tiros enfrente de su mansión. El responsable fue el asesino en serie Andrew Cunanan, quien se suicidó poco después. El diseñador moría, a los 50 años, en la cumbre de su carrera. Su genio ya no era discutido, sino celebrado, y su compañía se había diversificado con ropa masculina e infantil, bolsos, perfumes y joyería.

De acuerdo con el testamento de Gianni, legó su parte de la empresa (el 50%) a su sobrina por entonces de 11 años, Allegra Beck, hija de Donatella. La empresa quedó en manos de sus hermanos, siendo Santo el que ejerce el control directivo y Donatella la dirección artística. Durante años, el imperio de la Medusa no pudo recuperarse. Debieron afrontar grandes pérdidas, cerraron tiendas y abandonaron la línea de alta costura.

Al cumplir la mayoría de edad en 2004, Allegra heredó alrededor de 500 millones de dólares y tiene la última palabra en las grandes decisiones de la firma. Sin embargo, nunca quiso dedicarse a la moda y dio su visto bueno para que su madre y tío continúen manejando la empresa.

Hoy, la casa cuenta con cuatro líneas: Atelier Versace, Versace Donna, Versace Uomo y las colecciones de accesorios. Tras ocho años de ausencia, en 2012 la firma volvió a desfilar en la Semana de la Alta Costura de París.







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