Little black dress: claves de un clásico indiscutible que te sacará de apuros en las fiestas

En el mundo de la moda sabemos que lo que hoy está considerado como lo más chic y elegante mañana pasa a ser un adefesio inusable, aunque probablemente dentro de unos años vuelva a ser lo más. Si hay una prenda que escapa a los avatares de la moda y se mantiene vigente desde hace casi 100 años es el vestidito negro. Conocido originalmente por su nombre en francés: “petit robe noir”, ya que fue nada menos que Coco Chanel quien popularizó su uso, hoy en día se lo suele nombrar en inglés: Little black dress, y sus siglas LBD. Duradero, versátil, asequible y de un color neutro, es el básico que nunca te fallará.

A principios del Siglo XX lo usaban las mujeres de luto, y usarlo en cualquier otra ocasión era considerado indecente. En 1926 Coco Chanel hizo que la prenda fuera aceptada y se convirtiera en el nuevo ícono de la moda. Su vestido se publicó en la revista Vogue y lo llamaron Modelo Ford o T porque, al igual que Henry Ford con su automóvil modelo T, hizo que el producto se masificara. Íconos de Hollywood como Marilyn Monroe, Grace Kelly y especialmente Audrey Hepburn lo convirtieron en el símbolo de elegancia y glamour.



Little black dress: claves de un clásico indiscutible que te sacará de apuros en las fiestas

La clave del éxito y versatilidad de un LBD es su simplicidad, ya que los accesorios son en realidad los que determinen si buscamos un look sofisticado o informal y los que pueden darle diferentes matices para usarlo una y mil veces sin que parezca un look repetido. Muchas veces envidiamos a los hombres porque con sólo ponerse saco y corbata ya lucen perfectos para cualquier ocasión. Pues bien, el Little Black Dress es lo más cercano a ello que tenemos las mujeres.

Es por eso que vale la pena invertir tiempo y dinero en un buen LBD que sea atemporal para que nunca resulte anticuado y también favorecedor. Tal como lo dictó Coco Chanel, no puede faltar en el fondo de armario de cualquier mujer un vestido corto negro, de corte sencillo y discreto que pueda utilizarse tanto para el día como la noche.

Antes de comprarlo, es importante probártelo, ya que hay muchos vestidos negros que pueden parecer espectaculares en el maniquí pero que luego pueden no funcionar. También debes tener en cuenta que tiene que ser de muy buena calidad, ya que la idea es que te dure para varias temporadas y para usar muchas veces.

Por otra parte, no es lo mismo usar un vestidito negro a los 20, a los 30 o a los 40, y debes tener en cuenta la forma de tu cuerpo. Si tu parte inferior es más grande que la superior debes buscar vestidos con faldas línea A y que tengan detalles, como volados, arriba. Y si tienes una cintura pequeña, acentúala utilizando un lazo o cinturón.

El vestido negro es esencial en todo armario para que pueda ser usado más formal o informalmente dependiendo de la ocasión: con una chaqueta y tacones para el trabajo diurno o con más joyas y accesorios para la tarde. Las tendencias premamá no se escapan a la influencia de este vestido, y es fácil encontrarlo en abundancia entre las prendas básicas de muchas mamás.

En definitiva, el LBD será el comodín que te sacará de apuros cuando asistas a bodas, fiestas, citas, en la maleta de viaje… y es imprescindible en esta época del año, cuando las reuniones sociales son más frecuentes que nunca. Inspírate en las famosas para ver cómo los usan y adaptan a sus estilos.







Puede Interesarte


Comenta este articulo